Ventilación por impulso en garajes: ¿cómo funciona?

Cada vez es más frecuente ver garajes subterráneos con ventilación por impulso en lugar de la tradicional ventilación por conductos. Os contamos las diferencias entre ambos sistemas, las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos y las claves para diseñar una ventilación por impulso.

Objetivos de la ventilación en garajes

La ventilación de un garaje sirve un doble objetivo:
Salubridad: durante el uso normal del aparcamiento, el sistema de ventilación debe garantizar una renovación suficiente del aire del parking para asegurar que las concentraciones de gases contaminantes generados por los motores de los coches se mantengan por debajo de los límites reglamentarios. En España, se utiliza como referencia la concentración en monóxido de carbono. Cuando la concentración en CO es baja, sabemos que la concentración del resto de gases contaminantes también lo es.
Evacuación de humos: en caso de incendio, el sistema de ventilación debe ser capaz de evacuar los humos para posibilitar la evacuación del recinto y la actuación de los bomberos.

Normativa aplicable para instalaciones de ventilación en garajes

La norma de referencia en España es el CTE, en concreto los documentos básicos CTE-DB-HS3 (Salubridad) y CTE-DB-SI3 (seguridad contra incendios). Ambos documentos dan pautas de diseño para sistemas tradicionales de ventilación por conductos. Sin embargo, el CTE sí contempla explícitamente que se puedan utilizar sistemas de ventilación por impulso. Os incluimos a continuación un extracto del CTE-DB-SI en el que se hace referencia a la norma británica BS 7346-7 «Código de práctica sobre recomendaciones funcionales y métodos de cálculo de los sistemas de control del humo y el calor para los aparcamientos cubiertos», y, en concreto, a su apartado 9, que trata de la ventilación por impulso.

Normativa sobre control de humo en aparcamientos

¿Qué es la ventilación por impulso?

La ventilación por impulso consiste en realizar un barrido de aire a velocidad elevada, desde los puntos de admisión de aire de nuestro recinto hacia los puntos de extracción, mediante la instalación de «jet fans» o ventiladores de impulso. Con este tipo de sistema, no son necesarios los clásicos conductos de extracción.

Los «jet fans» desplazan una pequeña cantidad de aire a gran velocidad, lo que genera el movimiento de una gran cantidad de aire a baja velocidad:

Funcionamiento de ventilador de impulso
Funcionamiento de un jet fan

Comparación entre la ventilación por impulso y por conductos

La norma BS 7346-7, que puede servir de base para diseñar instalaciones de ventilación por impulso en garajes, exige un caudal de renovación superior al del CTE. En el siguiente gráfico veréis los criterios que exige cada una de las normas para le renovación de aire del local:

Criterios de renovación de aire

Criterios de renovación de aire en ventilación por impulso en garajes
Considerando una superficie de 30 m2 para cada plaza de garaje (tal y como establece la UNE 100166), si hacéis el cálculo para diferentes alturas, veréis que el caudal de ventilación exigido por la norma británica es superior al que pide el CTE en todos los casos.

La principal ventaja de la ventilación por impulso es evidente: no necesitamos los conductos, lo que genera los siguientes beneficios:
– menor interferencia con otras instalaciones (rociadores, alumbrado…)
– reducción del tiempo y coste de montaje
– menores pérdidas de carga a vencer por los ventiladores (y por tanto, menor consumo eléctrico de los mismos)
– al suprimir los conductos, que constituyen obstáculos para el movimiento del aire, menor riesgo de tener zonas de estancamiento
– nos olvidamos de los problemas de espacio y altura disponible…

Además, el propio principio de la ventilación por impulso, que genera el desplazamiento de grandes cantidades de aire a bajas velocidades, permite mantener concentraciones de CO inferiores a las que se alcanzan en instalaciones con extracción clásica por conductos. Y además esto se puede conseguir sin necesidad de poner en marcha la instalación entera. En su lugar, podemos hacerlo únicamente por zonas, o variando la velocidad de los ventiladores en función de la concentración de gases. Esto es más eficiente desde un punto de vista energético, además de que permite reducir el ruido y prolongar la vida útil de los ventiladores.

Otra ventaja importante es que, al contrario que la extracción por conductos que simplemente permite extraer los humos, un sistema por impulso nos permite tener en cuenta desde la fase de diseño los recorridos de evacuación y el acceso de los bomberos, para asegurarnos que se mantienen libres de humos.

Conclusión

Por lo tanto, la ventilación por impulso puede ser una alternativa muy interesante a tener un cuenta a la hora de diseñar el sistema de extracción de garajes cubiertos.

En un próximo artículo os explicaremos todo lo que necesitáis saber para diseñar vuestra instalación de ventilación por impulso.

Para cualquier duda, déjanos un comentario o escríbenos a herramientasdeingenieros@gmail.com

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